Más allá de la playa, la comuna respira a través de sus pulmones verdes. Recorre los senderos del Parque Canelo-Canelillo bajo la sombra de pinos milenarios, maravíllate con la avifauna en los Santuarios de la Naturaleza como el Islote Pájaros Niño y el Peñón Peñablanca, o conecta con la calma del Humedal El Membrillo. Estos son espacios únicos, ideales para el senderismo, la fotografía y la contemplación respetuosa del entorno.
Ubicado en la costa de Algarrobo, el Parque Municipal Canelo-Canelillo es uno de los tesoros ambientales más emblemáticos de la Región de Valparaíso. Este espacio urbano, declarado Zona Típica en el año 2000 por el Consejo de Monumentos Nacionales, se distingue por conservar su aspecto rústico y natural, manteniendo casi intacta su configuración geográfica original.
Belleza escénica y biodiversidad
Patrimonio y conservación
El decreto que lo reconoce como Zona Típica subraya la importancia de preservar sus cualidades ambientales y transmitir su valor a las nuevas generaciones. El parque es testimonio vivo del pasado regional y un espacio que invita a reflexionar sobre la relación entre comunidad y naturaleza.
Además del Parque Canelo-Canelillo, Algarrobo cuenta con un entorno costero y marino de gran riqueza:
Nuestra identidad nace de la tierra, inspirada en el noble árbol algarrobo, un símbolo de resiliencia y fuerza que refleja el profundo arraigo de nuestra gente a esta zona.
El corazón de la comunidad late fuerte en nuestras fiestas costumbristas, ferias de artesanos locales y celebraciones religiosas que mantienen intacta la esencia algarrobina.
Somos reconocidos como la Capital Náutica de Chile. El Club de Yates y la Cofradía Náutica dan vida al océano con regatas y competencias que refuerzan nuestro vínculo eterno con el mar.
Un legado diverso que abarca desde la huella de los pueblos originarios hasta la consolidación de Algarrobo como un balneario exclusivo y lleno de historia.