Playas y borde costero

Sol, Arena y Mar

El Borde Costero de Algarrobo

Donde el verde del bosque nativo se funde con el azul profundo del océano.

Nuestro litoral ofrece el escenario perfecto para cada visitante. Relájate en las famosas playas El Canelo y El Canelillo, rodeadas de pinos y arenas blancas, o recorre el paseo costero disfrutando de la brisa marina. Desde la actividad de la Caleta de Pescadores hasta la tranquilidad de las bahías escondidas, aquí encontrarás el equilibrio ideal entre descanso y belleza natural.

Quebrada El Yeco

Entre las localidades de Mirasol y El Yeco se extiende una hermosa quebrada que invita a recorrer sus escalinatas y senderos. A lo largo del trayecto es posible apreciar la riqueza de la flora y fauna nativa, vinculada a un estero y a un humedal que finalmente desemboca en una playa de arenas doradas. Muy cerca de este paraje se encuentra la enigmática Cueva del Pirata

Playa Las Cadenas

Conocida como una de las postales más emblemáticas de Algarrobo, esta playa se ha convertido en un punto de referencia para quienes visitan la comuna. Su nombre proviene de las cadenas que la custodian, vestigios de la recuperación de un antiguo naufragio que hoy forman parte de su identidad. Gracias a su oleaje sereno, es el lugar perfecto para disfrutar en familia: un entorno seguro y acogedor donde los niños pueden bañarse y jugar en la tranquilidad de sus aguas

Parque Canelo - Canelillo

Este espacio urbano, declarado Zona Típica en junio del año 2000, se distingue por su belleza escénica y su valor patrimonial. Colinda con dos Santuarios de la Naturaleza y conserva un entorno rústico que mantiene casi intacta su configuración geográfica original.

En este lugar se funden el verde intenso de los bosques de pinos con el tono esmeralda de sus aguas y la claridad de sus arenas, creando un paisaje único. Su geografía ofrece miradores naturales con vistas privilegiadas, no solo hacia las playas y el parque, sino también hacia dos islotes rocosos reconocidos como Santuarios de la Naturaleza: el Islote Pájaros Niño y Punta y Peñón Peñablanca, hábitats de nidificación para diversas aves marinas, tanto locales como migratorias.

La declaratoria de Zona Típica reconoce las cualidades ambientales y paisajísticas de este conjunto, destacando su carácter único y la necesidad de preservar y perpetuar su riqueza natural. Se trata de un verdadero testimonio de nuestro patrimonio, que debe ser protegido y traspasado a las futuras generaciones.

Punta y Peñón Peñablanca

En el extremo sur de la bahía El Canelo se levanta un imponente peñón granítico de unos 40 metros de altura, cuya belleza escénica lo convierte en un atractivo natural único. Ubicado en la zona de transición subtropical y enriquecido por las aguas de surgencia de la corriente de Humboldt, este entorno conforma un ecosistema abundante en nutrientes que favorece la presencia de diversas especies marinas y atrae a gran número de aves costeras.

Entre las aves más habituales que se posan en el peñón destacan el cormorán yeco, el cormorán de alas coloradas, el cormorán guanay, el pelícano, el piquero y la gaviota dominicana. También es visitado por aves migratorias provenientes del hemisferio norte, como la gaviota de Franklin y el zarapito común.

Gracias a sus cualidades naturales y paisajísticas, este peñón fue declarado Santuario de la Naturaleza en 1982 (D.S. N° 772), gracias a las gestiones del ecólogo Dr. Juan Grau. Además de su valor ecológico, constituye un punto de referencia para los pescadores artesanales, ya que su silueta puede apreciarse desde gran distancia en el mar.

Humedal de Tunquén

En la desembocadura del Estero Casablanca, el embancamiento de arena da origen a una laguna conocida como Humedal de Tunquén. Por sus características, se trata de un humedal estuarino y ribereño cuya principal función es servir como reservorio de una valiosa diversidad biológica.

El sector de Tunquén constituye un importante refugio para la fauna local, especialmente para vertebrados, aves, reptiles, anfibios y mamíferos que habitan en las quebradas de bosque nativo cercanas. Destacan especies sensibles a la fragmentación del hábitat, como el colilarga (Sylviorthorhynchus desmursii) y la torcaza (Columba araucana), que encuentran en el humedal un corredor natural que conecta las quebradas de la zona costera central de Chile.

La conservación del Humedal de Tunquén es fundamental para mantener un corredor biológico entre los humedales costeros del Pacífico sur, indispensables para la supervivencia de numerosas aves, en especial las migratorias que llegan cada primavera y verano. Entre ellas se cuentan el playero de Baird (Calidris bairdii), la gaviota de Franklin (Larus pipixcan), el zarapito (Numenius phaeopus) y muchas otras que enriquecen este ecosistema con su presencia.

Islote Pájaros Niños

Este imponente peñón granítico, coronado por una pequeña meseta en su cima, se encuentra unido artificialmente al continente para brindar abrigo a las embarcaciones de la Cofradía Náutica del Pacífico.

En 1978 fue declarado Santuario de la Naturaleza gracias a las gestiones del ecólogo Dr. Juan Grau, reconocimiento que resalta su enorme valor ecológico. El lugar constituye un hábitat clave para la reproducción de diversas especies de avifauna marina en la zona central de Chile.

Entre sus mayores tesoros destaca la colonia de pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti), especie vulnerable que aquí encuentra refugio. Estos singulares habitantes del peñón son los únicos que nidifican dos veces al año, en primavera y otoño, convirtiendo este espacio en un verdadero santuario de vida y conservación.

Suelo Fósil

En las inmediaciones de la playa Los Tubos se encuentran formaciones rocosas oscuras de gran valor geológico y patrimonial. Uno de estos yacimientos tiene una antigüedad cercana a los 45 millones de años, mientras que otro supera los 60 millones, ambos visibles cuando la marea desciende.

A escasos metros del lugar fueron hallados los restos de un Elasmosaurio, un reptil marino que habitó hace más de 65 millones de años. Este entorno constituye un sitio fascinante para los amantes de la paleontología, ya que aquí es posible encontrar vestigios de especies del período Cretácico.

Por su relevancia científica y patrimonial, el área está protegida bajo la Ley de Monumentos Nacionales, asegurando la conservación de este testimonio único de la historia natural de Chile.

Laguna Los Patitos

El Humedal San Jerónimo, también conocido como Humedal Los Patitos, se nutre de las aguas del Estero San Jerónimo y, bajo la influencia del clima marino, se clasifica como un humedal costero. Esta condición lo convierte en un refugio natural para especies de agua dulce y marinas, creando un ecosistema de gran riqueza biológica.

En este entorno se han registrado más de 70 especies de aves, junto a anfibios, reptiles, peces y mamíferos que habitan en su interior. El humedal es un lugar privilegiado para quienes desean descubrir la flora y fauna del borde costero de la zona central de Chile, ofreciendo una experiencia única de contacto directo con la naturaleza

Humedal El Membrillo

El Humedal El Membrillo – Estero El Yugo es uno de los primeros en ser reconocido bajo la nueva Ley 21.202 de Humedales Urbanos. Con más de 16,9 hectáreas protegidas, este espacio constituye un valioso refugio para flora y fauna amenazadas.

Su relevancia ecológica es especialmente significativa como hábitat reproductivo y alimentario para el pilpilén común (Haematopus palliatus) y el chorlito nevado (Charadrius nivosus), que nidifican entre octubre y febrero en la barra dunaria.

Además, el humedal alberga al menos 15 especies de aves residentes, entre ellas la tagua común, la tagüita, el pidén, el cisne coscoroba, el perrito, el colegial, el queltehue, el trile, el siete colores, el huaravillo, el pato real y el pato jergón. Su ecotono forma parte de un corredor biológico clave en la zona central de Chile, utilizado por al menos nueve especies de aves migratorias que enriquecen este ecosistema con su presencia.

El Origen de Nuestro Nombre

Nuestra identidad nace de la tierra, inspirada en el noble árbol algarrobo, un símbolo de resiliencia y fuerza que refleja el profundo arraigo de nuestra gente a esta zona.

Tradiciones Vivas

El corazón de la comunidad late fuerte en nuestras fiestas costumbristas, ferias de artesanos locales y celebraciones religiosas que mantienen intacta la esencia algarrobina.

Espíritu Náutico

Somos reconocidos como la Capital Náutica de Chile. El Club de Yates y la Cofradía Náutica dan vida al océano con regatas y competencias que refuerzan nuestro vínculo eterno con el mar.

Riqueza Patrimonial

Un legado diverso que abarca desde la huella de los pueblos originarios hasta la consolidación de Algarrobo como un balneario exclusivo y lleno de historia.

Parques y reservas naturales

Monumentos y sitios patrimoniales

Actividades culturales y deportivas